Chương 166: Capítulo 166 - Zapatos Ajenos, Sistemas Rotos
404: Realidad no encontrada [Español] · nikcodra · 216 chương · ~35 phút đọc · Tạo 01/09/2026
I. Nuevos Parámetros Operativos La mañana siguiente al día de diagnósticos intensivos no trajo alivio, solo una nueva clase de expectación tensa. El equipo C-734 se encontró de nuevo en la sala común, el recuerdo de los interrogatorios clínicos de Cero y, sobre todo, de su extraño glitch final, flotando en el aire como polvo en suspensión. Intentaron desayunar, pero el ambiente era pesado. Cada uno parecía perdido en la revisión mental de sus propias fallas expuestas. Justo cuando terminaban, Cero entró en la sala.
No hubo saludo, solo una transición de ausencia a presencia. Se detuvo frente a ellos, su tableta ya activa.
"Fase Uno de diagnóstico concluida," anunció, su voz el epítome de la neutralidad funcional.
"Los datos recopilados confirman las hipótesis iniciales sobre las ineficiencias sistémicas y los patrones operativos subóptimos individuales y grupales. Procedemos a la Fase Dos: Implementación de Módulos de Optimización Interfuncional." Proyectó un nuevo holograma.
No eran los gráficos de rendimiento comparativo ni las grabaciones de sus fracasos, sino un diagrama abstracto que mostraba sus cuatro nodos (ellos) con flechas indicando flujos de información y energía entre ellos, muchos de ellos bloqueados o desviados por símbolos rojos de "error" o "ineficiencia".
"Análisis," continuó Cero, señalando las conexiones fallidas en el diagrama, "demuestra que una causa raíz significativa de la baja eficiencia grupal reside en la falta de comprensión funcional recíproca entre las unidades. Cada nodo opera primariamente dentro de sus parámetros de especialización, fallando en anticipar o compensar eficazmente las limitaciones operativas de los nodos interconectados. Esto genera cuellos de botella, redundancias y fallos en cascada bajo estrés."
Hizo una pausa, como si esperara que asimilaran la jerga técnica. Kora rodó los ojos visiblemente.
"Por lo tanto," prosiguió Cero, "el primer módulo de la Fase Dos se centrará en el intercambio forzado de roles funcionales. El objetivo es doble: primero, permitir que cada unidad experimente directamente las limitaciones inherentes al conjunto de habilidades y al procesamiento cognitivo de otra unidad; segundo, recopilar datos sobre la adaptabilidad individual y la capacidad de transferencia de habilidades bajo condiciones no estándar." Martín sintió un nudo en el estómago. Intercambio de roles.
Podía imaginar el desastre.
"Para el ciclo operativo inicial," dijo Cero, y el holograma se actualizó, mostrando los nombres de Kora y Thorian resaltados, "las unidades Kora y Maestro Ironfist ejecutarán protocolos cruzados." Thorian frunció el ceño.
"¿Protocolos cruzados?"
"Unidad Kora," Cero se dirigió a la mestiza, ignorando la pregunta del enano, "su tarea asignada será el ensamblaje y calibración del subcomponente rúnico Delta-9, un estabilizador de flujo para aplicaciones Magitek de precisión." Un nuevo holograma mostró un pequeño y delicado entramado de runas y filamentos cristalinos.
"Se requiere manipulación motriz fina, seguimiento estricto de secuencias rúnicas y gestión de fluctuaciones energéticas menores. Dispondrá de las herramientas estándar de microforja y calibración. Maestro Ironfist proporcionará guía verbal bajo los protocolos de comunicación restringida establecidos previamente (cinco palabras, confirmación obligatoria)." Kora miró el holograma del delicado dispositivo y luego sus propias manos, enfundadas en guanteletes pesados y marcados por la batalla.
Soltó una carcajada incrédula.
"¿Yo? ¿Haciendo... esa mierda de encaje de bolillos rúnico? ¿Estás de broma, Hojalata? ¡Mis dedos son para apretar gatillos y romper cosas, no para hacer manualidades!"
"La adaptación a tareas no preferentes es un indicador clave de flexibilidad sistémica," replicó Cero sin inmutarse.
"Su éxito se medirá por la tasa de error en el ensamblaje y el tiempo de finalización dentro de los parámetros." Luego se giró hacia Thorian.
"Maestro Ironfist, su tarea será la dirección táctica de una unidad simulada en un escenario de extracción bajo fuego enemigo. La información sobre la posición enemiga, los puntos de extracción viables y los peligros ambientales será proporcionada exclusivamente por la Unidad Kora, quien recibirá dichos datos visualmente en una interfaz separada. Usted deberá tomar decisiones tácticas en tiempo real basándose únicamente en la comunicación verbal de la Unidad Kora, bajo los mismos protocolos restringidos."
Thorian se quedó boquiabierto por un instante, su rostro normalmente estoico mostrando una rara expresión de incredulidad.
"¿Dirigir una extracción... basándome en... la información que ella me dé?" Miró a Kora, que le devolvió una sonrisa burlona.
"¡Eso no es táctica, es un suicidio asistido por incompetencia comunicativa!"
"El objetivo," intervino Cero, "es evaluar su capacidad para procesar información incompleta y no estándar, y tomar decisiones operativas bajo incertidumbre, simulando escenarios donde los datos técnicos precisos no están disponibles."
"Esto es ridículo," gruñó Thorian.
"Es el protocolo," afirmó Cero.
"Unidad Kora, Maestro Ironfist, procedan al área de taller designada. La simulación y los materiales están preparados. Las unidades Vega y Brumak observarán esta primera iteración desde el área de monitorización adjunta." Kora y Thorian intercambiaron otra mirada, esta vez de mutua consternación compartida ante lo absurdo de la tarea asignada. Pero la mirada impasible de Cero no dejaba lugar a la negociación.
Con resignación y visible mala gana, se dirigieron hacia el taller, preparándose para un ejercicio que prometía ser, como mínimo, un desastre educativo. Martín y Althaea los siguieron, sintiendo una mezcla de aprensión por sus compañeros y un oscuro alivio por no ser los primeros en pasar por la nueva y retorcida metodología de Cero. II. La Precisión del Caos El área de taller designada era una versión más pequeña y controlada del rincón que Thorian había reclamado en la residencia.
Contenía un banco de trabajo impoluto, iluminado por una luz fría y precisa, sobre el cual descansaban los componentes del subcomponente rúnico Delta-9: diminutos filamentos de cristal, placas de metal grabadas con runas casi microscópicas y delicados conductos de energía. Junto a ellos, un conjunto de herramientas de microforja brillaba ominosamente bajo la luz. Kora se plantó frente al banco, mirando los componentes como si fueran insectos particularmente desagradables.
Se quitó los pesados guanteletes de combate, revelando unas manos sorprendentemente ágiles pero cubiertas de viejas cicatrices y callosidades. Flexionó los dedos, una mueca de disgusto en su rostro. Thorian se situó a su lado, con una tableta de datos mostrando los intrincados esquemas del Delta-9. Su expresión era la de un maestro orfebre obligado a enseñarle a engastar diamantes a un troll de las cavernas. Cero se posicionó en un rincón, silencioso e inmóvil, observando.
Martín y Althaea observaban desde detrás de un panel transparente en una pequeña sala de monitorización adjunta, sintiendo una mezcla de curiosidad morbosa y simpatía por sus compañeros.
"Protocolo iniciado," anunció Cero.
"Unidad Kora, proceda con el ensamblaje del primer nodo. Maestro Ironfist, proporcione instrucción inicial." Thorian respiró hondo, visiblemente luchando por mantener la calma.
"Toma placa base Alfa-Uno," dijo, esforzándose por cumplir la regla de las cinco palabras. Kora entrecerró los ojos hacia la bandeja de piezas.
"¿Cuál mierda es Alfa-Uno?"
"¡La placa cuadrada grande!" Thorian casi gritó, olvidando la regla. ¡BZZZT! El zumbido agudo resonó en los oídos de Thorian. Gruñó.
"Placa base. Cuadrada. Grande."
"¡Recibido!" Kora agarró la placa con una brusquedad que hizo estremecerse a Thorian.
"¿Y ahora qué, Barbas?"
"¡Confirma recepción primero!" ladró Thorian. ¡BZZZT!
"¡Recibido, joder!" Kora apretó los dientes.
"Recibido. ¿Ahora?"
"Inserta filamento cristal-tres," indicó Thorian.
"Recibido. ¿Cuál es cristal-tres?"
"El azul. Delgado. Curvado."
"Recibido." Kora intentó agarrar el diminuto filamento azul con unas pinzas de precisión. Sus dedos, acostumbrados a la culata de una ballesta, temblaron ligeramente. El filamento resbaló y cayó al suelo con un tintineo casi inaudible.
"¡Mierda!"
"Recopilación de datos: Error de manipulación motriz fina," anotó Cero desde su rincón.
"Tasa de precisión inicial: 0%. Continúen." El proceso continuó de manera similarmente agónica. Kora luchaba con la delicadeza requerida, su impaciencia creciendo con cada pieza diminuta, cada instrucción críptica de Thorian. Thorian, por su parte, luchaba por traducir los complejos pasos técnicos a frases de cinco palabras, su frustración aumentando ante la torpeza y las constantes preguntas de Kora.
El zumbido punitivo de Cero se convirtió en una banda sonora frecuente, marcando cada error de comunicación, cada desliz de las herramientas.
"¡Alinea conductor gamma con runa!" ordenó Thorian.
"Recibido. ¡Ya lo hice!" replicó Kora, forzando una pieza en su lugar.
"¡No! ¡Está desfasado tres micrones!" ¡BZZZT! (Límite de palabras de Thorian).
"Tres... micrones... a la izquierda," corrigió Thorian, apretando los dientes.
"¡Micrones! ¿Quién carajo mide en micrones?" Kora golpeó la mesa con el puño. Una de las placas grabadas vibró y saltó fuera de su sitio.
"¡La puta que lo parió!"
"Datos: Respuesta física a frustración resulta en desestabilización del área de trabajo," observó Cero.
"Ineficiente." En un momento dado, Kora tenía que aplicar una minúscula gota de adhesivo rúnico conductor en una unión. La herramienta dispensadora requería una presión mínima y constante. Kora apretó demasiado. Un pequeño chorro de líquido pegajoso y brillante salió disparado, pegando dos componentes que no debían unirse.
"¡Inútil!" rugió Thorian, incapaz de contenerse más.
"¡Es como intentar tallar una joya con un martillo pilón!" ¡BZZZT! ¡BZZZT! Kora se giró hacia él, sus ojos llameando, su ojo rúnico brillando con furia.
"¡Pues a lo mejor si dieras instrucciones que un ser no-enano pudiera entender, esto iría mejor! ¡'Desfasado tres micrones'! ¡'Gira el conducto theta'! ¡Habla en cristiano, maldito tapón de ingeniería!" Unauthorized tale usage: if you spot this story on Amazon, report the violation. ¡BZZZT! ¡BZZZT! ¡BZZZT! Los zumbidos se solapaban.
"La comunicación inter-unidad ha degradado a intercambio de hostilidades no productivas," intervino Cero.
"Pausa del Módulo 3B. Registro de tasa de finalización: 12%. Tasa de error de ensamblaje: 48%. Tasa de error de protocolo de comunicación: 63%." Hizo una pausa.
"Análisis preliminar sugiere una incompatibilidad fundamental entre los estilos operativos y comunicacionales de ambas unidades en tareas de alta precisión. Se requieren iteraciones adicionales." Kora tiró las pinzas sobre el banco con un ruido metálico.
"¡Al carajo con tus iteraciones! ¡Dame mi ballesta y algo a lo que disparar, no esta mierda de joyería para gnomos!" Thorian simplemente negó con la cabeza, murmurando maldiciones en Khazalid sobre la estupidez inherente de ciertos experimentos y la falta de respeto por la artesanía. Desde la sala de monitorización, Martín y Althaea observaban en silencio. Había sido un desastre anunciado, pero verlo desarrollarse había sido... educativo, a su manera. Kora, forzada a la paciencia y la precisión, se desmoronaba.
Thorian, forzado a simplificar y confiar, perdía los estribos. Era una demostración práctica y dolorosa de por qué rara vez colaboraban directamente en tareas delicadas. Y Cero, impasible, simplemente había recopilado los datos de su fracaso. III. La Táctica de la Incertidumbre Tras una breve pausa designada por Cero como "periodo de recalibración de parámetros individuales" (que el equipo interpretó como "tiempo para dejar de querer matarse mutuamente"), los roles se invirtieron, aunque no del todo.
Kora no iba a intentar forjar nada, y Thorian no iba a manejar la ballesta de la mestiza. El intercambio era funcional, no literal. Thorian se encontró ahora frente a una gran pantalla holográfica que mostraba una representación táctica tridimensional: un complejo industrial abandonado, lleno de pasillos estrechos, patios abiertos y estructuras derruidas. Pequeños iconos rojos representaban unidades hostiles simuladas, y un icono verde parpadeante indicaba un objetivo a extraer (un "científico" virtual).
"Maestro Ironfist," dijo Cero.
"Su objetivo es dirigir una escuadra simulada de cuatro unidades estándar del Gremio para extraer al objetivo y alcanzar el punto de evacuación designado en menos de 15 minutos estándar. Su única fuente de información sobre el entorno, la posición enemiga y los peligros ocultos será la Unidad Kora." Kora estaba sentada en una consola separada, mirando una pantalla que solo ella podía ver, la cual mostraba una vista en primera persona de uno de los drones de reconocimiento simulados que sobrevolaban el complejo.
No tenía control sobre el dron, solo recibía el flujo de imágenes.
"Unidad Kora," instruyó Cero, "su función es transmitir información visual relevante al Maestro Ironfist para facilitar la toma de decisiones tácticas. Protocolo de comunicación restringida (cinco palabras, confirmación) sigue activo." Thorian apretó los controles de la interfaz táctica, sus nudillos blancos. Estaba acostumbrado a tener mapas detallados, lecturas de sensores, análisis estructurales. Esto era... niebla de guerra pura, filtrada por la fuente menos fiable imaginable.
"Equipo Alfa, avancen con cautela," ordenó a sus unidades virtuales.
"Kora, informe de situación inicial." Kora entrecerró los ojos hacia su pantalla.
"Recibido. Uh... muchos edificios rotos," dijo. Thorian esperó. Silencio.
"¿Algo más específico, Unidad Kora?"
"Recibido. Sí, como... óxido. Mucho." ¡BZZZT! (Kora no confirmó recepción).
"¡Recibido!" espetó Kora.
"Y... ¡mierda! ¡Algo se movió! ¡Ahí!"
"¿Dónde es 'ahí'? ¿Qué es 'algo'?" preguntó Thorian, su voz tensa.
"Recibido. Como... grande. Con pinchos. ¿Techo?" ¡BZZZT!
"¡Recibido, joder! ¡Techo, edificio B-3!" Thorian intentó dirigir a su escuadra virtual basándose en esas descripciones vagas.
"Alfa-1, Alfa-2, cubran sector B-3. Alfa-3, Alfa-4, avancen por pasillo C."
"Recibido," dijo Kora.
"Uy, pasillo C... mala idea."
"¿Por qué mala idea?" demandó Thorian.
"Recibido. Se ve... mojado. Brillante."
"¿Brillante? ¿Es un derrame químico? ¿Hielo? ¿Una trampa energética?"
"Recibido. No sé. Solo... brillante. ¡Y hay otro bicho!" ¡BZZZT!
"¡RECIBIDO!" gritó Kora.
"¡Pasillo C, bicho brillante!" Thorian maldijo en voz baja. Dirigió a Alfa-3 y Alfa-4 a detenerse, pero ya era tarde. Un icono de "unidad incapacitada" parpadeó en su pantalla táctica. Aparentemente, lo "brillante" era un charco de ácido corrosivo oculto.
"¡Alfa-3 fuera de combate!" informó Thorian, frustrado.
"¡Necesito información precisa, Kora! ¡Posiciones, número de hostiles, tipo!"
"Recibido," dijo Kora, ahora un poco más concentrada al ver el fallo.
"Ok, ok. Bicho con pinchos... inmóvil. Techo B-3. Parece una torreta. Otro bicho... rápido, pequeño... patio central. Se escondió."
"Recibido. Torreta en B-3. Hostil rápido en patio," repitió Thorian, intentando procesar.
"Alfa-1, fuego de supresión B-3. Alfa-2, flanquea por la derecha. Alfa-4, mantén posición, vigila patio." La simulación continuó. La información de Kora era a veces útil ("¡Dos más! ¡Detrás del tanque oxidado!"), otras veces exasperantemente vaga ("¡Algo explotó a tu izquierda!") y a menudo tardía. Thorian se sentía como si intentara dirigir una batalla con los ojos vendados y escuchando a alguien describir fuegos artificiales por teléfono.
Tomaba decisiones conservadoras, movía a sus unidades lentamente, intentando verificar cada pieza de información de Kora, pero el tiempo corría y los hostiles simulados parecían estar siempre un paso por delante. Perdió a Alfa-2 en una emboscada que Kora no vio a tiempo ("¡Estaba mirando la torreta, che!"). Logró que Alfa-1 destruyera la torreta, pero a costa de mucha munición. Llegó al edificio donde estaba el "científico", pero Kora no pudo darle una ruta de salida clara.
"¿Salida segura? ¿Ruta de evacuación?" preguntó Thorian, viendo el contador de tiempo bajar peligrosamente.
"Recibido. Uh... hay una puerta grande... al fondo. Parece... sólida."
"¿Despejada? ¿Hay enemigos cerca?"
"Recibido. No veo nada ahora." ¡BZZZT!
"¡RECIBIDO!" repitió Kora.
"¡Se ve despejado, dale!" Thorian ordenó a sus dos unidades restantes y al científico virtual que se dirigieran a la puerta grande. Al acercarse, la puerta explotó hacia afuera. Una trampa. El holograma mostró "MISIÓN FALLIDA. EQUIPO ELIMINADO". El tiempo restante era de apenas un minuto. Thorian se quedó mirando la pantalla con una expresión de absoluta derrota y confusión. Había intentado aplicar lógica, precaución, táctica... pero sin datos fiables, todo se había desmoronado.
La incertidumbre, la información caótica... era un entorno operativo para el que simplemente no estaba diseñado.
"Registro: Misión Fallida," anunció Cero desde su esquina.
"Tiempo excedido. Bajas: 100%. Eficiencia táctica bajo información no estándar: 17. 4%. Dependencia de datos verificables identificada como principal factor limitante en la toma de decisiones adaptativas." Su voz era tan neutra al describir el fracaso total de Thorian como lo había sido al describir el de Kora.
"Módulo 3B concluido para esta iteración." Thorian no dijo nada. Simplemente se apartó de la consola, su rostro normalmente impasible ahora una mezcla de furia impotente y una profunda, incómoda comprensión de lo que significaba operar sin la red de seguridad de la información precisa que siempre había dado por sentada. Quizás, solo quizás, empezó a entender por qué Kora disparaba primero y preguntaba después. A veces, en la niebla, era la única opción que quedaba. IV.
Datos Cruzados y Silencios Rotos Cero los reunió de nuevo en la sala común principal. Kora se desplomó en un sofá, todavía irradiando frustración por el ejercicio de precisión rúnica. Thorian permaneció de pie, rígido, su orgullo de estratega y técnico magullado tras el desastre de la simulación táctica. Martín y Althaea se sentaron juntos, observando en silencio, esperando el inevitable y frío veredicto. El proyector holográfico cobró vida una vez más, pero esta vez no mostró grabaciones ni diagramas complejos.
Solo números y porcentajes escuetos, comparando el rendimiento en ambos módulos.
"Resultados del primer ciclo de Módulos de Optimización Interfuncional," comenzó Cero.
"Módulo 3B (Ensamblaje Rúnico - Unidad Kora): Tasa de finalización: 12%. Tasa de error crítico: 5. Tasa de error de protocolo de comunicación (receptor): 63%. Módulo 3B (Dirección Táctica - Maestro Ironfist): Tasa de éxito de misión: 0%. Tasa de supervivencia de unidad: 0%. Eficiencia en procesamiento de información no estándar: 17. 4%. Tasa de error de protocolo de comunicación (emisor): 58% (Unidad Kora)." Los números eran brutales, una cuantificación fría de su incompetencia en los roles del otro.
"Análisis cruzado," continuó Cero, y aquí su tono, si era posible, se volvió aún más analítico, "revela una correlación negativa significativa entre los indicadores de estrés de ambas unidades durante la interacción guiada. La frustración expresada verbal y no verbalmente por la Unidad Kora durante el Módulo 3B incrementó la probabilidad de error instructivo en el Maestro Ironfist en un 34%.
Recíprocamente, la manifestación de incertidumbre y la solicitud de datos adicionales por parte del Maestro Ironfist durante el Módulo 3B incrementaron la entropía comunicacional y la tasa de error descriptivo de la Unidad Kora en un 41%." Hizo una pausa, dejando que la implicación flotara en el aire. Kora y Thorian se miraron, no con la hostilidad abierta de antes, sino con una especie de reconocimiento mutuo y hosco.
La lógica fría de Cero acababa de decirles, en su lenguaje de máquina, que se habían saboteado mutuamente simplemente siendo ellos mismos. El silencio que siguió fue diferente al de antes. No era solo tensión o resentimiento; había una capa de... reflexión incómoda. Quizás por primera vez, estaban viendo la dificultad intrínseca del rol del otro, no como una falla personal, sino como un desafío inherente a sus diferentes formas de procesar el mundo. Fue Althaea quien rompió el silencio, su voz suave pero clara.
"Supongo que no es tan fácil estar en los zapatos del otro, ¿verdad?" No había burla en su tono, solo una observación tranquila. Kora bufó, pero no replicó con su sarcasmo habitual. Thorian asintió rígidamente, sin decir nada. Martín observaba a Cero. El Rango S estaba registrando la interacción, sus dedos moviéndose sobre la tableta. Y entonces, ocurrió de nuevo. El glitch. Fue incluso más breve que la vez anterior, casi imperceptible.
Un ligero tic en el rabillo del ojo izquierdo, una pausa infinitesimal en el movimiento de sus dedos sobre la pantalla, seguida de una corrección de postura casi invisible. Martín estaba seguro de que no era su imaginación. El procesamiento de esa simple interacción empática, ese momento de reconocimiento mutuo entre Kora y Thorian, pareció causar una mínima pero detectable perturbación en el sistema de Cero. Cero levantó la vista, sus ojos barriendo al grupo, volviendo a su impasibilidad habitual.
"La comprensión empática de las limitaciones ajenas puede, teóricamente, mejorar la eficiencia colaborativa," dijo, como si leyera una definición de diccionario.
"Sin embargo, los datos actuales no muestran una mejora cuantificable en los parámetros operativos principales. Se requieren iteraciones adicionales y la introducción de nuevos módulos enfocados en la gestión de estrés individual y la integración táctica." Miró directamente a Martín y Althaea.
"Mañana, a las 0800 horas estándar, iniciarán el Módulo 3A: Autorregulación Aislada con Estímulo Cruzado." El anuncio devolvió la tensión a la sala. Kora y Thorian parecían casi aliviados de que el foco se desviara de ellos, mientras que Martín y Althaea intercambiaron una mirada cargada de aprensión. Sabían que su prueba sería diferente, atacando sus propias dependencias y luchas internas.
"El ciclo de optimización continúa," concluyó Cero.
"Fin de la sesión informativa." Se retiró a su rincón, volviendo a su tableta, dejando al equipo con los fríos números de su fracaso, el incómodo silencio de una verdad compartida y la creciente inquietud sobre la máquina que los estaba desmontando pieza por pieza, mientras quizás, solo quizás, empezaba a desmontarse a sí misma.
El capítulo terminaba ahí, con la promesa de más pruebas dolorosas y la sutil pero ominosa señal de que el experimento de Cero podría tener consecuencias imprevistas, no solo para ellos, sino también para el propio analista.

Giữ khẩu khí thanh khiết — không văn tục, không phá chính trị.
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